Hoy, martes 18 de agosto, muchos corazones llegan cansados por la ansiedad que no suelta ni de día ni de noche. Dios te invita a soltar esa carga en sus manos y descansar en su paz.
Señor, hoy vengo a ti con el pecho apretado por la ansiedad que no me deja en paz. Tú conoces cada pensamiento que me quita el sueño, cada miedo que repito sin descanso. Te entrego esta inquietud que cargo desde la mañana: toma mis preocupaciones y cámbialas por tu calma. Ayúdame a respirar despacio, a confiar en que tú vas delante de mí y que nada de lo que temo te sorprende. Enséñame a soltar el control y a descansar en tu cuidado, sabiendo que tu paz sobrepasa todo lo que entiendo. Quédate conmigo en este martes, Señor, y devuélveme la serenidad que solo tú puedes dar. Amén.
Intención de hoy
Por quienes hoy sienten el pecho oprimido por la ansiedad, para que encuentren en Dios calma, confianza y fuerzas para seguir adelante.