Una oración para entregar el día
Un examen sencillo antes de dormir
- ¿Qué agradezco hoy? Nombra una cosa concreta, aunque haya sido pequeña.
- ¿Dónde pude amar mejor? Reconoce sin castigarte una palabra, omisión o actitud que quieras reparar.
- ¿Qué necesito entregar? Escribe o di en voz baja la preocupación que seguirá ahí mañana.
- ¿Por quién quiero pedir? Recuerda a una persona y encomiéndala.
- ¿Cuál será mi pequeño propósito? Algo posible: pedir perdón, llamar, escuchar o actuar con calma.
Cuando el día terminó mal
No tienes que fingir que todo estuvo bien. Puedes rezar con cansancio, enojo o tristeza. Nombra la verdad ante Dios, pide la gracia para reparar lo posible y deja el resto para mañana. Descansar también puede ser un acto de confianza.
Haz de la noche un momento de oración
Reza ofrece un cierre guiado para cada día, junto con Rosario, Evangelio, novenas y oraciones personales.
Preguntas frecuentes
¿Debo rezar justo antes de dormir?
No. Puedes hacerlo al terminar tus tareas, al acostar a los niños o cuando por fin tengas un momento de silencio.
¿Qué oración puedo rezar además?
El Padre Nuestro, el Ave María, el Salmo 4 o una decena del Rosario pueden ser un cierre sencillo.
¿Puedo rezar si me quedo dormido?
Sí. No se trata de completar una tarea perfecta, sino de ponerse en presencia de Dios con sinceridad.